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Filmaciones Ecológicas

Publicado el : 05/03/2019 10:46:32
Categorías : Zero Waste

Mi día de llamado empieza tomando mi automóvil hacia la locación; una vez ahí, voy hacia la mesa de catering y me tomo un chocolate caliente en un vaso de unicel y un pan dulce que viene en una envoltura de plástico.
Después voy a desayunar y tomo un jugo en un vaso de plástico. Al terminar pido una botella de plástico con jugo para empezar a trabajar.
Comenzamos a filmar y durante el día me van a traer unas dos o tres botellitas de agua, dos o tres porque ahora se dan botellas tan pequeñas que apenas alcanza para un par de tragos de agua. Antes de la comida la gente del catering nos lleva al set una botana de frutas y verduras en un vaso de plástico.
A la hora de la comida no puedo sentarme a comer y me traen amablemente un «boxlunch» en un recipiente de unicel, con dos de las botellitas miniatura de agua del día.
Durante el resto del día iré un par de veces a servirme más agua en vasos de plástico que tiro a la basura a un lado de la mesita de catering, además de las botellitas de agua que nos llevan al set, de las cuales consumo unas 2 más. Ya al final de la tarde me traen un café capuccino en otro vaso de unicel. Al terminar el día de llamado me regalan un sandwich envuelto en plástico.
 
En un solo día generé en basura:
– 6 botellas de plástico
– 5 vasos de plástico desechables
– 2 vasos de unicel
– 2 envolturas de plástico
– 1 caja de unicel
 
Si esta cifra no los asusta, pensemos que un crew promedio es de 40 personas, lo cual va generar:
– 240 botellas de plástico
– 200 vasos de plástico
– 80 vasos de unicel
– 80 envolturas de plástico
– 40 cajas de unicel
 
Con el ‘boom’ en series, comerciales y películas, hoy en día las casas de renta no se dan abasto y hay un promedio de 100 filmaciones al día en México lo que generará a diario:
– 24 000 botellas de plástico
– 20 000 vasos de plástico
– 8 000 vasos de unicel
– 8 000 envolturas de plástico
– 4 000 cajas de unicel
Infografía : Kenia Carreón
 
Lo más alarmante es que esto es lo que la industria cinematográfica mexicana genera en un solo día de filmación. Solo para el consumo de catering, sin contar el impacto que tiene el uso de plantas de luz, consumibles, material de construcción, etc. Los dejo hacer el cálculo que esto representa al año.
Si los humanos desapareciéramos hoy, nuestro legado no solo serían las pirámides, sino la basura y el plástico que tiramos en ella.
¿Y qué puedo hacer yo ante tal sistema? Creo que para responder a esta pregunta tenemos que estudiarla desde tres ámbitos: uno personal, uno de la producción y otro de la industria en general. En cualquiera de los tres hay todo un proceso de aprendizaje y de educación muy difícil, pero necesario.
En lo personal uno puede comprar un termo para bebidas calientes y un vaso de plástico o vidrio con tapa lavable y reutilizable para el consumo de bebidas en el día.
Las producciones pueden proporcionar termos o vasos reutilizables al principio de cada proyecto y exigir a las empresas de catering no usar materiales como unicel. Poner siempre cerca del set un garrafón con agua para no dar botellas de agua. La industria completa debe hacer un esfuerzo y, aunque cueste un poco más, no aceptar vasos y platos desechables no biodegradables. Estas exigencias no son una «moda», sino nuestra aportación como industria para salvar nuestra especie, porque el reloj sigue corriendo y si nosotros mismos cerramos los ojos ante este fenómeno, estamos condenando nuestra existencia misma.
Mi generación de profesionales de la industria somos cada vez más consientes, y nos toca ahora no solo educar a las nuevas generaciones, sino también a las generaciones anteriores, que vivieron el ‘boom’ industrial capitalista y del desperdicio.
Termino este artículo haciendo otra propuesta ecológica. Si vas a tu llamado en coche solo, organízate con otros miembros del crew que vivan por tu casa para ir juntos y usar el espacio vacío del auto. Si vas en taxi también. Unámonos todos para crear juntos no solo obras cinematográficas, sino un mejor mundo para nosotros y las próximas generaciones.

Por Alfredo Altamirano AMC 
Infografía : Kenia Carreón